Trastornos de la inteligencia

Wechsler (1944, pag.3) definía la inteligencia como “la capacidad del sujeto de actuar con una finalidad, pensar racionalmente y relacionarse adecuadamente con el entorno”.

La validez práctica de la inteligencia general (CIT) se ve apoyada en su capacidad de predicción de aspectos tan relevantes como el rendimiento laboral y el bienestar psicológico general. Según Wechsler la inteligencia es una entidad global porque hace que la conducta del sujeto sea un todo y también algo específico, porque se compone de elementos o aptitudes diferentes (Wechlser-Bellevue; Wechsler 1939).

Este constructo se basa en el concepto de inteligencia general subyacente o “factor g” (Spearman 1904, 1924), en gran parte responsable de la totalidad del rendimiento del sujeto en sus tareas mentales. Las investigaciones más modernas indican que la inteligencia se compone de diversas aptitudes específicas que parecen agruparse en campos cognitivos de nivel superior (Carroll, 1993; Keith, 1990).

Inicialmente Wechsler dividía la medición de su test entre competencias verbales y manipulativas. Las revisiones más recientes de las escalas de Wechsler han añadido a la medición de las competencias verbales y de razonamiento perceptivo campos más específicos de la capacidad cognitiva (velocidad de procesamiento y memoria de trabajo), sin dejar de proporcionar una medida fiable de la capacidad intelectual global (CIT).

Trastornos de la inteligencia

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