Trastorno negativista desfiante

El Trastorno Negativista Desafiante (TND) se caracteriza por un patrón recurrente de comportamiento negativista, desafiante, desobediente y hostil hacia las figuras de autoridad, que se convierte en disfuncional. Habitualmente aparece alrededor de los 8 años (APA, 2000; Connor, 2002).

Se estima que aproximadamente un 3% de la población infantil padece este trastorno (Angold y Costello, 1996; Emberley y Pelegrina, 2011). Por lo que respecta a las diferencias en función del sexo, la prevalencia es superior en niños que en niñas (Silverthorn y Frick, 1999; Loeber et al., 2000).

Según la investigación, el TND presenta una elevada comorbilidad con otros trastornos del comportamiento perturbador (TDAH, Trastornos de conducta), trastornos de ansiedad (Presentación y Siegenthaler, 2005) y a menudo precede la aparición del trastorno de conducta, abuso de sustancias y comportamiento delictivo severo.

Según Barkley (1997) “la presencia de conducta desafiante por oposición, o agresión social, en niños es la más estable de las psicopatologías infantiles a lo largo del desarrollo y constituye el elemento predictor más significativo de un amplio conjunto de riesgos académicos y sociales negativos que el resto de las otras formas de comportamiento infantil desviado.”

Trastorno negativista desafiante y rendimiento escolar

child-1548229_1920El TND es un trastorno que interfiere de forma severa en el rendimiento escolar, tanto del alumno afectado como, en ocasiones, de sus propios compañeros de clase (debido a la interferencia de las conductas desadaptadas de éste durante las clases, que pueden resultar en distracción para los demás compañeros). Se trata de niños con frecuentes problemas de comportamiento en el aula, de relación con compañeros y profesores y con el cumplimiento y seguimiento de normas.

A pesar de que se trata de alumnos cuyas capacidades no se encuentran afectadas, los problemas de conducta de los alumnos con TND les llevan a involucrarse menudo en peleas y conflictos tanto con compañeros y profesores, que suelen suponer castigos e incluso expulsiones temporales, e interfieren en el adecuado seguimiento de los contenidos académicos.

El cumplimiento de la normativa del centro y del aula se considera parte del aprendizaje escolar, ya que a partir de la adquisición y seguimiento de normas el niño aprende a comportarse de forma adecuada en distintos contextos sociales, lo cual le resultará de utilidad en la vida cotidiana como adulto.

Los alumnos con TND manifestarán dificultades en el cumplimiento de dichas normas, lo cual puede verse reflejado en un descenso en las calificaciones académicas, con el consiguiente riesgo para la percepción de sí mismos y de sus capacidades y una pérdida de interés hacia el ámbito académico que puede reflejarse en desesperanza o la creencia de que los profesores les “tienen manía”.

En relación con el cumplimiento de normas, también aparece de forma frecuente el absentismo escolar (“saltarse las clases”), lo cual supone una dificultad añadida para el seguimiento de los contenidos trabajados en clase.


Referencias

Asociación Americana de Psiquiatría (2013) Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM 5. Arlington, VA, Asociación Americana de Psiquiatría, 2013.
American Psychiatric Association (2000) Diagnostic and Statistical Manual  of Mental Disorders, Fourth Edition, Text Revision (DSM-IV-TR). Washington, DC: American Psychiatric Press.
Angold, A. y Costello, E.J. (1996) Toward establishing an empirical basis for the diagnosis of oppositional defiant disorder. Journal of the american academy of child and adolescent psychiatry, 35, 1205-121.
Connor, D.F.(2002) Aggression and Antisocial Behavior in Children and Adolescents: Research and Treatment. New York: The Guilford Press.
Emberley, E. y Pelegrina, M. (2011) Prevalencia, sintomatología y distribución del trastorno negativista desafiante. Psicothema, 23 (2), 215-220.
Loeber, R., Burke, J.D., Lahey, B., Winters, A. y Zera, M. (2000) Oppositional defiant disorder and conduct disorder: A review of the past 10 years, Part 1. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 39, 1468-1484.
López-Soler, C., Castro, M.,  Alcántara, M., Fernández, V., López, J.A. (2009) Prevalencia y características de los síntomas externalizantes en la infancia. Diferencias de género. Psicothema, 21 (3), 353-358.
Presentación, M.J. y Siegenthaler, R. (2005) Problemática asociada al TDAH subtipo combinado en una muestra escolar. Infancia y aprendizaje, 28 (3), 261-275.
Silverthorn, P. y Frick, P.J. (1999) Developmental pathways to antisocial behavior. The delayed-onset pathway in girls. Development and Psychopatology, 11, 101-126.