Sensibilidad materna y lenguaje infantil

La literatura ha bien documentado el rol de apoyo de la sensibilidad y responsividad materna (descripciones, juego, imitaciones) para el desarrollo cognitivo infantil, y específicamente para el lenguaje (Bloom 1993, Bornstein 1989, Bornstein Temis-LeMonda & Haynes, 1999; Landry, Smith, Miller-Loncar & Swank, 1997). Durante el primer año de vida, la actividad de exploración de los objetos, el juego, las vocalizaciones y las ofertas de la madre constituyen importantes indicadores de afecto, atención, comunicación y funcionamiento cognitivo del hijo (Tamis-Le Monda, Bornstein y Baumwell 2001).

Para Tamis-LeMonda y Bornstein (2001) hay cinco etapas en la expresión temprana del lenguaje: la primera imitación vocal, la primera palabra, las primeras 50 palabras del lenguaje expresivo, el habla combinatoria y la utilización del lenguaje para hablar del pasado (Bloom 1993; Fenson 1994; Lifter & Bloom 1989; Bornstein & Haynes,  1998). Para estos autores, la responsividad materna a 9 y 13 meses es predictiva de todas estas cincos etapas de la actividad del niño. Esto no significa que el comportamiento y las características individuales del niño no sean importantes. Es más, la responsividad materna ocurre en el contexto de la participación en actividades exploratorias y comunicativas y entonces depende tanto de la madre como de las características del niño.

Referencias

Bloom L. (1993). The trancition from infancy to lenguage. New York: Cambridge University Press.
Bornstein , M.H. (1989). Maternal responsiveness: Characteristics and consequencies. San Francisco: Jossey-Bass.
Bornstein M.H., & Haynes, M.O. (1998). Vocabulary competence in early childhood: Measurement, latent construct, and predictive validity. Child Deelopment, 69, 654-671.
Bornstein, M.H., Temis-LeMonda, C.S., & Haynes, M. (1999). First words in the secnd year. Conitnuity, stability, and models of concurrent and lagged correspondence in vocabulary and verbal responsiveness across age and context. Infant and Development, 22, 67-87.
Fenson, L., Dale, P., Reznick, J., Bates, E., Thal, D., Pethick, J. (1994). Variability in early communication development. Monographs of the Society for Research in Child Development, 59 (5, 242).
Landry S.H., Smith, K.E., Miller-Loncar, C.L. & Swank, P.R. (1997). Predicting conitive-lenguage and social growth curves from early maternal behaviors in children at varying degrees of biological risk. Developmental Psychology, 33, 2040-2053.
Lifter, K., Bloom L. (1989). Object knowledge and the emergence of language. Infant Behaviour and Development, 12, 395-423.
Tamis-LeMonda C.S., Bornstein M.H. & Baumwell L. (2001). Maternal responsiveness and children’s achievement of language milestones. Child Development; 72, 748–67.

Emociones y neurociencias

En el marco de le Neurociencias de las Emociones (LeDoux, 2000; Davidson, 2005; Cacioppo 2007) la emoción se define como una reacción intensa, una disposición a la acción, evolución de reflejos arcaicos, inicialmente motivados por la supervivencia de la especie. Esta disposición no es necesariamente una acción evidente, sino que a menudo se retrasa o se inhibe y también depende del entorno y de las propiedades del estímulo (Bradley et al 2005).

El sistema límbico y elaboración emocional

El Sistema Límbico ha sido tradicionalmente identificado como el sistema cerebral principal de elaboración emocional (McLean, 1990; Isaacson 1992; Blessing 1997; LeDoux, 2000), en cuanto permite una sofisticada conexión entre las funciones cerebrales corticales y las funciones homeostáticas clave del Hipotálamo.

Hipotálamo

El Hipotálamo es un núcleo cerebral que juega un papel clave para la mayoría de las funciones del cuerpo. Es una interfaz entre las diferentes informaciones sensoriales entrantes (desde el exterior – al organismo) y la organización motora, en los procesos emocionales y de motivación como el ataque, las respuestas sexuales, comer, beber, etc. Algunos autores han sugerido que el Hipotálamo podría ser parte funcional de un sistema neuronal más amplio y más complejo llamado Sustancia Gris Periacueductal, por su papel de mediador en las respuestas de apetito y aversión (Fanselow et al. 1991, 1995).

Dibujo de un cerebro y un corazón en un peso, desequilibrado hacia el cerebro

Las emociones afectan al sistema nervioso y también regulan el funcionamiento del sistema nervioso autónomo (Berntson et al. 1994). Algunos investigadores conjeturan que la percepción de los estímulos emocionales y la reacción fisiológica viajan de modo paralelo (Lang et al, 1993; Frijda, 1994; Cacioppo et al, 2000). En este caso, la actividad emocional vegetativa no sería la base de las emociones sino que esta dependería de las demandas metabólicas de las acciones estimuladas por la emoción misma.

Amígdala

La Amígdala, parte del Sistema Límbico, es un núcleo cerebral que ha ido adquiriendo especial importancia por su papel en la mediación de las respuestas a los estímulos de interés (LeDoux, 1995). La Amígdala, junto con la Corteza Cingulada Anterior y la Corteza Orbitofrontal, juega un papel crucial en la generación de significado emocional y la coordinación de la percepción, memoria y comportamiento.

Referencias

Berntson G.G, Bechara A., Damasio A., Tranel D. and Cacioppo T. (1994). Amygdala contribution to selective dimensions of emotion. Social Cognitive and Affective Neuroscience Advance Access, published online on April 9, 2007.
Blessing, W. W. (1997). Inadequate frameworks for understanding bodily homeostasis. Trends Neuroscience, 20; pp. 235-239 & 508-509.
Bradley M. M., Sabatinelli D. Fitzsimmons J. R. and Lang P.J. (2005). Parallel amygdala and inferotemporal activation reflect emotional intensity and fear relevance. NeuroImage, Vol. 24, Issue 4; pp. 1265-1270.
Cacioppo, J.T., Berntson, G.G., Larsen, J.T., Poehlmann, K.M., Ito, T.A. (2000). The psychophysiology of emotion. In Lewis, R., Haviland-Jones, J.M. (Eds), The Handbook of Emotion, 2nd ed., Guilford, New York, NY, pp.173-91.
Cacioppo, J.T., Tassinary, L.G., & Berntson, G.G. (2007). Handbook of Psychophysiology. Cambridge University Press.
Davidson. et al. (2005). Amygdala volume and nonverbal social impairment in adolescent and adult males with Autism. Archives of General Psychiatry (2006) 63; pp.1417-1428.
Fanselow M.S. (1991). The midbrain periaqueductal gray as a coordinator of action in response to fear and anxiety. In A Depaulis, R Bandler (Eds.), The Midbrain periaqueductal gray matter: functional, anatomical and immunohistochemical organization. pp 151–73. New York: Plenum.
Fanselow M.S., DeCola J.P., De Oca B.M., Landeira-Fernandez J.(1995). Ventral and dorsolateral regions of the midbrain periaqueductal gray (PAG) control different stages of defensive behavior. Aggressive Behavior, 21; pp. 63–77.
Frijda, N.H. (1994). Emotions are functional, most of the time. In In P. Ekman R. J. Davidson (Eds.), The nature of emotions: fundamental questions. pp.112-122. New York: Oxford University Press.
Isaacson, R. L. (1992). A fuzzy limbic system. Behavioural Brain Research, 52; pp. 129-131.
Lang, P. J., Greenwald, M. K., Bradley, M. M., Hamm, A.O. (1993). Looking at picture: affective, facial, visceral and beahvioural reactions. Psycophysiology, 30; p. 261.
LeDoux Joseph E., (2000). Emotion circuits in the brain. Annual Review of Neuroscience Vol. 23; pp. 155-184.
LeDoux, J. E. (1995). Emotion: Clues from the brain. Annual Review of Psychology, 46; pp. 209–235.
MacLean, P. D. (1990). The triune brain in evolution: role in paleocerebral functions. Plenum, New York.

Comprensión del mundo en el Autismo

Las personas con Autismo tienen una calidad diferente de comprensión del mundo y de los estados afectivos, pensamiento y percepción. Muy a menudo tendemos a considerar el Autismo como las demas discapacidades como retraso mental o la psicosis, pero en realidad, el trastorno autista tiene características muy específicas. Esta manera distinta de percibir y relacionarse con el mundo determina las peculiaridades del trastorno autista en comparación con otras discapacidades.

Niños pequeños y capacidad de recordar

Según Mandler* (1984), los niños pequeños no serían capaces de recordar información a menos que puedan representarla en forma conceptual (capacidad ligada al desarrollo de la memoria semántica). Mandler distingue entre una memoria infantil de reconocimiento y una basada en la habilidad de recordar. El primer tipo se basa en el reconocimiento, que no es accesible a la consciencia y es producida por modificaciones de operaciones perceptuales o sensoriomotoras. El segundo tipo se basa en la capacidad de evocar conscientemente experiencias pasadas accediendo a la información guardada en memoria de forma conceptual y semántica.

Secuencias repetidas de acontecimientos, como en la historia de «Ricitos de oro y los tres osos», facilitan mucho la memoria infantil porqué mantienen una estructura muy parecida entre sí a lo largo del cuento.

Referencias

Mandler, J. (1984). Stories, scripts and scenes: Aspects of a schema theory. NJ: Laerence Erlbaum Associates