Trastornos de la afectividad y emociones

¿Qué significa afectividad?

El término afectividad se utiliza como sinónimo del concepto estado de ánimo para señalar los estados internos (mentales y orgánicos o corporales) de la persona, que generan una reacción o afectan a cómo nos sentimos, percibimos o afrontamos nuestras experiencias.

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La palabra “afecto” viene del latín (participio del verbo “afficere”) y significa “afectar” o “algo que está actuando”. El afecto puede generar entonces una influencia agradable o desagradable, que fomente la activación o inhiba a la persona. El término afecto se relaciona con nuestro estado de ánimo en un momento específico y, de manera particular, hace referencia más a una percepción de cómo nos sentimos internamente que a la influencia de los factores externos.

La afectividad o estado de ánimo puede variar a lo largo de dos dimensiones o continuos:

  • Polo positivo – negativo: desde sentimientos de extremo bienestar psíquico (felicidad y placer) hasta sentimientos de profundo sufrimiento (desplacer, tristeza y aflicción).
  • Alta – baja activación emocional (arousal): desde una altísima activación interna hacia una muy baja activación emocional.

En condiciones normales, todas las personas experimentan fluctuaciones en su estado de ánimo de mayor o menor intensidad, en función de sus características y circunstancias personales. El tono afectivo normal se define mediante el término eutimia  y se relaciona con un estado emocional caracterizado por un nivel de activación medio.


Trastornos de la afectividad o del estado de ánimo

Foto de una chica de color con las manos que se cubren la cara por ansiedad o desesperación.

En el caso de que exista un trastorno del estado de ánimo (o de la afectividad), la disregulación se puede caracterizar tanto por un aumento o disminución del tono emocional (cuantitativo) como por una alteración de la calidad general del tono emocional del individuo (cualitativo).

Se considera la presencia de una patología del estado de ánimo, cuando se establecen condiciones de desequilibrio hacia los extremos, que se presentan durante periodos prolongados, generando malestar y dificultades de adaptación en la persona.


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